Meditation on Mark 1:1-8 / 2 MIN READ / Spanish below /
John the Baptist preached that the one who followed him was even mightier – so much so that John wasn’t even worthy to be Jesus’ slave.  John’s expression of Jesus’ might is so powerful that something often slips by our notice in John’s statement. Jesus has sandals.
Jesus is God in sandals. He has feet. He also has hands, and all the other things that we human beings have because Jesus is God incarnate – God in our flesh. 
John also preached Jesus as God incarnate in order to comfort terrified sinners. John’s teachings terrify those who forget that they are God’s creatures and not God’s creator.
Sometimes, especially when we get impatient in our struggles, we talk about Jesus as though He is not aware of them. God in Jesus was made complete through His sufferings. In His suffering He bore all your temptations and sufferings. Therefore, His suffering is actually more important to you than your own.
There is coming a Man mightier than you, your past, and all your sins. His human resurrection is mightier than your death, and His body and blood are mightier than all your doubts.
The Son of God came to us as God incarnate. Jesus has been both God and man ever since. He came once in His incarnation and He continues to come to us in the blood and flesh of the Altar. As God and man He will come to judge and He will take all believers to live with Him forever.
Jesus Christ perfect God and perfect man – not two persons, but one Christ – all the fullness of God and all the fullness of man is the God who wears sandals.
Let us Pray:  God with us, You are patient and do not wish that anyone should perish. We give You thanks that in Your great mercy, You continue to allow the Gospel to go forth so that all might come to repentance. In Jesus Holy Name. Amen

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Las Sandalias de Jesus / Devocional Marcos 1: 1-8
Juan el Bautista predicó que el que le seguía, era aún más poderoso, tanto que Juan ni siquiera era digno de ser esclavo de Jesús. La expresión de Juan del poder de Jesús es tan poderosa que a menudo se puede pasar por alto. Jesús tiene sandalias.
Jesús es Dios en sandalias. Tiene pies. Y también tiene manos, y todas las otras cosas que tenemos los seres humanos porque Jesús es Dios encarnado, Dios en nuestra carne.
Juan también predicó a Jesús como Dios encarnado para consolar a los pecadores aterrorizados. Las enseñanzas de Juan aterrorizan a quienes olvidan que son criaturas de Dios y no creadores de Dios.
A veces, especialmente cuando nos impacientamos en nuestras luchas, hablamos de Jesús como si Él no fuera consciente de estas. Dios en Jesús se hizo completo a través de Su sufrimiento. En Su sufrimiento, cargó con todas tus tentaciones y sufrimientos. Por lo tanto, Su sufrimiento es en realidad más importante para ti que el tuyo propio.
Vino un Hombre más poderoso que tú, tu pasado y todos tus pecados. Su resurrección humana es más poderosa que tu muerte, y Su cuerpo y sangre son más poderosos que todas tus dudas.
El Hijo de Dios vino a nosotros como Dios encarnado. Jesús ha sido Dios y hombre desde entonces. Él vino una vez en Su encarnación y continúa viniendo a nosotros en la sangre y la carne del Altar. Y vendrá a juzgar y llevará a todos los creyentes a vivir con él para siempre.
Jesucristo perfecto Dios y perfecto hombre, no dos personas, sino un solo Cristo, toda la plenitud de Dios y toda la plenitud del hombre, el Dios que usa sandalias.
Oremos: Dios con nosotros, eres paciente y no deseas que nadie muera. Te damos gracias porque en Tu gran misericordia, continúas permitiendo que el Evangelio avance para que todos alcancen el arrepentimiento. En el Santo nombre de Jesus. Amén