Meditation on Luke 1:26-38 / 2 MIN READ / Spanish V. below /
During this time we will celebrate the human birth of God in the flesh, Jesus Christ. His conception by the Holy Spirit and His birth were the beginning of His journey to save us.  During His journey, He lived, suffered, died, and was buried.  He rose and ascended back to His Father in Heaven. He did all this so He can be with us and we can be His favored people.
Jesus carried our sin on the cross so that He can now come to us without punishing us for our sin. Instead God can come to us with His mercy, grace, and love. God can be with us and we become His favored people.
The justice of God proclaims its satisfaction with Jesus’ sacrifice. His human body rose out of the grave and ascended to the Father in Heaven.  From there He comes to all who believe in Him. He is with them and they are His favored people. He brings heaven to us. 
Gabriel uttered God’s message to Mary over two thousand years ago. The promise in those words has come to pass.  The baby was born and Mary named Him Jesus, just as Gabriel had said. Jesus kept all the promises that God had made.   
Before Jesus ascended to heaven, He made this promise in Matthew 28:20, “Behold, I am with you always, to the end of the age.” Therefore, He continually comes to us and He is always with us. The Lord really is with us.  
Let us pray: True God of True God. Thank you for the kindness shown to us in Christ and the certain hope of the resurrection to eternal life we have in Him.  Thank you for being with us. Glory be to You, Oh Lord. In Jesus Name. Amen
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Promesa cumplida / Devocional Lucas 1: 26-38
Durante este tiempo celebraremos el nacimiento de Dios en carne humana, Jesucristo. Su concepción por el Espíritu Santo y su nacimiento fueron el comienzo de su viaje para salvarnos.
Durante su viaje, vivió, sufrió, murió y fue sepultado. Se levantó y ascendió de nuevo a su Padre Celestial. Él hizo todo esto para poder estar con nosotros y ser su pueblo favorito.
Jesús cargó nuestro pecado en la cruz para que ahora pueda venir a nosotros sin castigarnos por nuestro pecado. A su vez, Dios puede venir a nosotros con Su misericordia, gracia y amor. Dios puede estar con nosotros y nos convertimos en su pueblo favorito.
La justicia de Dios proclama su satisfacción con el sacrificio de Jesús. Su cuerpo humano se levantó de la tumba y ascendió al Padre Celestial. De allí viene a todos los que creen en él. Él está con ellos y son su pueblo favorito.
Él nos trae el cielo. Gabriel pronunció el mensaje de Dios a María hace más de dos mil años. La promesa en esas palabras se ha cumplido. Nació el bebé y María lo llamó Jesús, tal como Gabriel había dicho. Jesús cumplió todas las promesas que Dios había hecho. Antes de que Jesús ascendiera al cielo, hizo esta promesa en Mateo 28:20: “He aquí, yo estoy con vosotros siempre, hasta el fin de los tiempos”. Por lo tanto, Él viene continuamente a nosotros y siempre está con nosotros. El Señor realmente está con nosotros.
Oremos: Dios verdadero del Dios verdadero. Gracias por la bondad que se nos muestra en Cristo y la esperanza segura de la resurrección a la vida eterna que tenemos en Él. Gracias por estar con nosotros. Gloria a Ti, oh Señor. En el nombre de Jesus. Amén
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