Meditation on John 1:43-51 / 2 MIN READ / Spanish V. below /

Jesus knew the true nature of Nathanael’s heart without meeting him under the fig tree.
God also knows you. Our Lord and Savior still sees your heart, even when you think nobody knows what you’re going through. Our problem is that we are headed away from Him. We are to follow Him, not give Him orders on where we want to go. 
Because of Christ Jesus, we are completely forgiven and redeemed. The kingdom of heaven is open to us and to all who believe in Christ Jesus as their Lord and Savior. 
He comes to you to give you His absolutely free gifts of eternal life and forgiveness – gifts He gives us in His own Word, baptism and Lord’s supper.
With this sure faithfulness of God, continually being played out before our eyes, how can we not, like Nathanael, respond in the true faith: “You are the Son of God; you are the king of Israel”
Like Nathanael, the reality of Christ Jesus grants you the gift of saving faith and the gift of opened eyes that recognize God is with us.
May this Good News of the Gospel bring about the faithful, necessary, and life-saving change in you that it has in all of God’s precious children of promise.  May your eyes be opened to God’s goodness so that you too can see heaven opened and the angels of God ascending and descending on the Son of Man, who dwells with us as God speaks in His Word, His Body, and His Blood.  May your eyes be opened to the reality of God with us and miraculously working among us, calling us to turn and follow Him, our only source of light, life, and salvation. 
Let us pray: Almighty and Eternal God. Please grant us the gift of opened eyes that recognize that You are working among us daily. God with us, Praise and Thanks be to You forever and ever. In Jesus Christ Our King. Amen

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Devocional en Juan 1: 43-51
Jesús conocía la verdadera naturaleza del corazón de Natanael sin haber estado con él debajo de la higuera.
Dios también te conoce. Nuestro Señor y Salvador todavía ve tu corazón, incluso cuando piensas que nadie sabe por lo que estás pasando. Nuestro problema es que nos alejamos de Él. Debemos seguirlo, no darle órdenes sobre a dónde queremos ir.
Gracias a Cristo Jesús, somos completamente perdonados y redimidos. El reino de los cielos está abierto para nosotros y para todos los que creen en Cristo Jesús como su Señor y Salvador. Él viene a ti para darte Sus obsequios absolutamente gratuitos de vida eterna y perdón, dones que nos da en Su propia Palabra, el Bautismo y la Cena del Señor.
Con esta segura fidelidad de Dios, que se manifiesta continuamente ante nuestros ojos, cómo no podemos, como Natanael, responder con la fe verdadera: “Tú eres el Hijo de Dios; tú eres el rey de Israel. ”
Como Natanael, la realidad de Cristo Jesús te otorga el don de la fe salvadora y el don de los ojos abiertos que reconocen que Dios está con nosotros. Que esta Buena Nueva del Evangelio produzca en ti el cambio fiel, necesario y salvador de vidas que tiene en todos los preciosos hijos de la promesa de Dios.
Que tus ojos se abran a la bondad de Dios para que tú también puedas ver el cielo abierto y los ángeles de Dios subiendo y descendiendo sobre el Hijo del Hombre, que habita entre nosotros quien nos habla en Su Palabra, Su Cuerpo y Su Sangre. Que tus ojos se abran a la realidad de Dios con nosotros y obre milagrosamente entre nosotros, llamándonos a arrepentirnos y seguirlo, nuestra única fuente de luz, vida y salvación.
Oremos: Dios Todopoderoso y Eterno. Por favor, concédenos el regalo de tener los ojos abiertos para que reconozcan que estás obrando entre nosotros a diario. Dios con nosotros, Alabado seas y gracias por siempre. En Jesucristo Nuestro Rey. Amén