Meditation on Mark 1:29-39 / 2MIN READ / Spanish Below
There were great crowds flocking to Jesus because He was healing and casting out many demons. He was popular. So Jesus went to the empty place … away from the crowds, but not alone … for He prayed to God the Father in heaven. 
The temptation was for Jesus to stop what He came into this world to do.  He came to open heaven’s gates to us.  He came to do His Father’s will and bring eternal life to all people.
Right after praying He said to them, “Let us go on to the next towns, that I may preach there also, for that is why I came out.”
Jesus was also looking to proclaim His Word. With His preaching He was bringing forgiveness, life, and salvation to those places.
The Holy Spirit has promised to work through the Word of God … through preaching.  As it is said in Romans 10:17 “Faith comes from hearing, and hearing through the word of Christ.”
Now, almost two thousand years after the events in today’s meditation, Jesus still gives forgiveness, life, and salvation through preaching.  
Before He ascended into heaven He appeared before His disciples in Luke 24:46-47 and said to them, “Thus it is written, that the Christ should suffer and on the third day rise from the dead, and that repentance and forgiveness of sins should be proclaimed in his name to all nations, beginning from Jerusalem.”
Our Lord Jesus continues to bless us. We have two thousand years of Church history and teachings to help us see what Jesus came to do. Our worship services lead us to repent of our sins and confess our faith in Him.
Jesus still gives the forgiveness that leads to eternal life. He has opened heaven’s gates.  We already have eternal life even if we only see it darkly.  We have this all because Jesus did not give in to temptation, but remained faithful to His MISSION … His mission to the cross to take away all our sins. 
Let us Pray:  We give thanks to You, dear Father, for sending Your Son, Jesus Christ, in the flesh, and that through Him the Gospel has been preached. Please rescue us from every evil of body and soul. In Jesus mighty name. Amen
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DEVOCIONAL en Marcos 1 :29-39 / Había grandes multitudes que acudían a Jesús porque Él iba sanando y expulsando muchos demonios. Era popular. Después Jesús iba a los lugares vacíos … lejos de las multitudes, pero no solo … porque oraba a Dios el Padre en el cielo.

Jesús tuvo la tentación de parar lo que vino a hacer a este mundo. Pero en cambio El vino a abrirnos las puertas del cielo. Vino para hacer la voluntad de su Padre y traer vida eterna a todas las personas.

Inmediatamente después de orar les dijo: “Vayamos a los pueblos vecinos, para que yo también predique allí, porque por eso vine”.

Jesús también quiso proclamar su Palabra. Con su predicación, estaba trayendo perdón, vida y salvación a esos lugares.

El Espíritu Santo ha prometido obrar a través de la Palabra de Dios … mediante la predicación. Como dice Romanos 10:17: “La fe proviene de oír y oír mediante la palabra de Cristo”.

Ahora, casi dos mil años después de estos eventos, Jesús todavía da perdón, vida y salvación a través de la predicación. Antes de ascender al cielo, se apareció a sus discípulos en Lucas 24: 46-47 y les dijo: “Así está escrito: que el Cristo padezca, y al tercer día resucitará de los muertos, y que el arrepentimiento y el perdón de pecados debe ser proclamado en su nombre a todas las naciones, comenzando desde Jerusalén ”.
Nuestro Señor Jesús continúa bendiciéndonos, tenemos dos mil años de historia y enseñanzas de la Iglesia que nos ayudan a ver lo que Jesús vino a hacer. Nuestros servicios de adoración nos llevan a arrepentirnos de nuestros pecados y a confesar nuestra fe en Él. Jesús todavía da el perdón que conduce a la vida eterna. Ha abierto las puertas del cielo. Ya tenemos la vida eterna incluso si solo la vemos vagamente. Tenemos todo esto porque Jesús no cedió a la tentación, sino que permaneció fiel a Su MISIÓN… Su misión en la cruz para quitar todos nuestros pecados.
Oremos: Te damos gracias, amado Padre, por enviar a tu Hijo Jesucristo en carne, y que a traves de Él se ha predicado el Evangelio. Por favor líbranos de todos los males del cuerpo y del alma. En el poderoso nombre de Jesús. Amén.